Para viajar en coche con tu perro de forma segura y legal, tiene que ir sujeto con un sistema que le impida moverse por el habitáculo (arnés enganchado al cinturón, transportín bien fijado o rejilla separadora en el maletero), con paradas cada dos horas, agua y sin dejarle nunca solo dentro del coche. Soy Sandra Flores, de Paseando con Blondi, y el coche fue nuestro medio de transporte favorito durante años: aquí te cuento cómo lo hacíamos y qué hacer si tu perro tiene miedo o se marea.
Escribí la primera versión de este artículo en 2017, en mitad de uno de nuestros viajes, cuando Blondi y yo caíamos cada noche rendidas en la cama de tanto aprovechar el día. Muchos me preguntabais cómo hacía para llevarla a todas partes, y la respuesta era sencilla: casi siempre en coche. He actualizado todo con la normativa y los conocimientos de 2026.
¿Por qué el coche era nuestro medio favorito?
La única vez que Blondi estuvo en una jaula fue cuando la esterilizaron y tuvo que quedarse en esos habitáculos tan pequeños de la clínica veterinaria, mirándome y rascando la puerta porque quería salir. Fueron ocho horas, pero para mí marcaron un antes y un después: salí llorando como una magdalena y desde entonces le cogí manía a las jaulas. Así que, siempre que podíamos, cogíamos el coche y poníamos rumbo a donde fuera.
Reconozco que el problema fue mío por no haberla acostumbrado desde pequeña al transportín, porque eso nos limitó bastante. A cambio, Blondi era ver un coche y subirse inmediatamente a la parte de atrás: ¡le chiflaba! Lo asociaba a algo divertido y a sitios nuevos, así que viajar juntas era facilísimo.
Hoy, además, hay más opciones que entonces. Si te interesa el tren, te dejo mi experiencia para viajar en tren con perro y cómo es viajar en AVE con un perro grande.
¿Qué dice la ley sobre llevar al perro en el coche?
En España no hay un artículo que regule específicamente cómo deben ir los perros en el coche. La obligación sale del artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación, que exige al conductor mantener su libertad de movimientos, el campo de visión y la atención a la conducción, y cuidar la adecuada colocación de los objetos o animales transportados para que no interfieran.
En la práctica, llevar al perro suelto o mal sujeto se considera habitualmente una infracción leve, con multa de 80 euros y sin pérdida de puntos. Pero si el agente entiende que hay conducción negligente o temeraria (por ejemplo, el perro en el regazo del conductor), la sanción puede ser grave o muy grave, con multas de 200 o 500 euros y, en el caso más serio, retirada de puntos.
Además, la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece que, cuando transportas a tu animal, debes hacerlo en condiciones adecuadas de ventilación, temperatura y seguridad, y prohíbe mantenerlo de forma permanente dentro de un vehículo. Y, por supuesto, dejarlo encerrado al sol puede acarrear sanciones importantes.
Cómo llevar al perro en el coche: sistemas de sujeción
Arnés con enganche al cinturón
Era lo que usábamos nosotras. Blondi llevaba siempre un arnés con enganche al cinturón de seguridad, en el asiento trasero. Así no se movía del sitio, no me distraía mientras conducía y, en caso de frenazo o accidente, evitábamos que saliera despedida contra el asiento delantero. Como los perros son de costumbres fijas, ella se sentaba siempre en el mismo sitio y esperaba a que le pusiera el cinturón.
Un consejo importante: el enganche va siempre al arnés, nunca al collar, y elige un arnés pensado para el coche, acolchado y con buen ajuste. Mejor si la correa de enganche es corta, para que no pueda saltar entre asientos.
Transportín
Para perros pequeños y medianos suele ser la opción más segura, colocado en el suelo detrás de los asientos delanteros o bien sujeto en el maletero, de forma transversal a la marcha. Si tu perro no está acostumbrado, preséntaselo en casa días antes, con su manta y algún premio, para que lo vea como un sitio suyo y no como un castigo.
Rejilla separadora en el maletero
Es habitual en coches familiares y SUV con perros grandes. Separa el maletero del habitáculo, pero por sí sola no evita que el perro se golpee; lo ideal es combinarla con un arnés anclado o un transportín.
Mi perro tiene miedo al coche: qué hacer
No todos los perros viven el coche como lo vivía Blondi. Hay muchos que tiemblan, jadean o se niegan a subir. Normalmente es porque lo asocian a algo desagradable (el veterinario, un mareo, un frenazo) o simplemente porque no se acostumbraron de pequeños. Se puede trabajar, igual que cualquier otro miedo:
- Empieza con el coche parado. Abre las puertas, deja que lo huela, pon premios dentro y que suba y baje cuando quiera.
- Siguiente paso: motor encendido, sin moverte. Unos minutos, premio y fuera.
- Trayectos muy cortos que acaben en algo bueno: un parque, un paseo bonito, no solo el veterinario.
- Ve alargando poco a poco, siempre que esté tranquilo. Si jadea mucho o se agobia, has ido demasiado deprisa: vuelve al paso anterior.
- Nunca le metas a la fuerza ni le regañes por tener miedo.
Si quieres profundizar, aquí te cuento cómo trabajé otros miedos de Blondi en el artículo mi perro tiene miedo: qué hacer.
Mi perro se marea en el coche
Blondi nunca se mareó, pero aun así yo intentaba que no comiera nada antes, sobre todo en viajes largos. El mareo es frecuente en cachorros (muchos lo superan al crecer) y en perros que viajan poco o que asocian el coche al estrés. Señales típicas: babeo excesivo, bostezos, inquietud, lamerse el hocico y, finalmente, vómito. Lo que suele ayudar:
- Viajar con el estómago vacío o con una comida ligera varias horas antes. Agua, sí.
- Que vaya mirando en el sentido de la marcha: muchos perros que van en el maletero a contramarcha se marean con más facilidad.
- Conducción suave, sin acelerones ni curvas bruscas, y buena ventilación.
- Paradas frecuentes para que tome aire y camine un poco.
Si a pesar de todo se marea, habla con tu veterinario: existen tratamientos específicos para el mareo en perros que solo él puede recetarte y pautarte. No le des medicamentos de humanos por tu cuenta. Y si toca darle una pastilla y es de los que la escupen, aquí tienes cómo darle una pastilla a un perro.
Consejos para viajes largos en coche con perro
- Agua y bebedero siempre a mano. En la mochila de Blondi nunca faltaban.
- Para cada dos horas para estirar las piernas y hacer pis. Nosotras lo hacíamos así, ¡las dos!
- Cuidado al abrir la puerta. Suelen estar ansiosos por salir y descubrir dónde están, y la carretera puede estar muy cerca. Pon la correa antes de abrir.
- Documentación al día: cartilla o pasaporte, microchip con tus datos actualizados y, si vas a otro país de la UE, la vacuna de la rabia en vigor.
- Su manta o su cama en el asiento: el olor de casa tranquiliza mucho.
- Ventanilla con moderación. A Blondi le encantaba mirar por la ventanilla y a veces le dejábamos asomar un poco el hocico para que oliera, pero con el coche parado o muy despacio: la cabeza fuera a velocidad puede hacerle daño en ojos y oídos, o incluso provocar que salte.
Nunca dejes a tu perro solo dentro del coche
Aunque parezca de sentido común, todavía hay quien deja a su perro en el coche «solo un momento». Por favor, no. Con calor, el interior de un coche se convierte en un horno en muy poco tiempo, incluso con las ventanillas un poco bajadas, y un golpe de calor puede ser mortal en cuestión de minutos.
Señales de golpe de calor: jadeo muy intenso, encías muy rojas o amoratadas, babeo espeso, debilidad, tambaleo, vómitos o desorientación. Si lo ves, llévale a la sombra, refréscale con agua fresca (no helada) y ve al veterinario de inmediato, aunque parezca que se recupera. En la sección de salud canina tienes más información.
Así es como hacíamos todos nuestros viajes, y Blondi iba encantada: se echaba sus minisiestas, miraba por la ventanilla y llegábamos a cada destino con ganas de explorar. Si estás planeando escapada, en lugares dog friendly tienes ideas, y aquí mis consejos para ir de vacaciones con perro.
Preguntas frecuentes
¿Cómo tiene que ir un perro en el coche según la ley?
Debe ir sujeto de forma que no interfiera en la conducción, según el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación. Las opciones habituales son arnés anclado al cinturón, transportín bien fijado o rejilla separadora combinada con otro sistema de sujeción.
¿Cuál es la multa por llevar al perro suelto en el coche?
Normalmente se trata como infracción leve, con 80 euros y sin pérdida de puntos. Si el agente aprecia conducción negligente o temeraria, la multa puede subir a 200 o 500 euros, y en el caso más grave conlleva retirada de puntos.
¿Qué hago si mi perro se marea en el coche?
Viaja con su estómago vacío, haz que mire en el sentido de la marcha, conduce suave, ventila y haz paradas frecuentes. Si sigue mareándose, consulta a tu veterinario, que puede recetarle un tratamiento específico.
¿Cómo quitarle a mi perro el miedo al coche?
Con pasos pequeños: primero el coche parado con premios, luego motor encendido, después trayectos muy cortos que acaben en algo agradable y, poco a poco, viajes más largos. Nunca le metas a la fuerza ni le regañes.
¿Cada cuánto hay que parar si viajo en coche con mi perro?
Lo recomendable es parar cada dos horas aproximadamente para que beba, haga sus necesidades y estire las patas, siempre con la correa puesta antes de abrir la puerta.

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